Auditorio – Palacio de congresos de Zaragoza.

José Manuel Pérez Latorre es considerado uno de los arquitectos más significativos de la ciudad. Su estilo se integra en la “Arquitectura del Valle Medio del Ebro”, caracterizada por la nitidez de las formas, rotundidad en el asentamiento y el contraste de los materiales naturales (arcillas, hormigones, etc.) con otros más exquisitos (mármoles, ónice y alabastros).

El Auditorio es una de las piezas más emblemáticas de la arquitectura zaragozana del último cuarto del siglo XX. En su construcción, el autor no recurre a las formas de la tradición constructiva zaragozana, pero sí a su esencia. De esta manera, el Auditorio se asienta con gran fuerza sobre el lugar, como lo hacen los mejores palacios renacentistas de la ciudad. Exteriormente destaca su sobriedad formal rota por los imponentes pilares, que conceden verticalidad a un edificio de tendencia horizontal, y que sostienen el gran alero que tanto recuerda a los antiguos rafes de las viejas casas nobles de la ciudad.

El juego con los materiales es sobresaliente, puesto que, aunque el ladrillo está presente, la piedra y el vidrio le proporcionan un contrapunto no sólo cromático sino, sobre todo, de texturas visuales.